Posturas de torsión

La práctica de las posturas de torsión generan una gran compensación y movilidad en la espalda. Nos permite relaciónar las posibilidades de torsión de la columna con la estabilidad de la pelvis. También deja que la médula espinal obtenga el riego que necesita para estimularse y compensan los diferentes movimientos del cuerpo.

Las posturas de torsión nos proporcionan flexibilización articular, estabiliación y movilidad. Estabilizan los cuerpos vertebrales en realción a los discos, flexibilizan la columna en relación a la pelvis. Mejoran la fortaleza articular en especial coxofemoral, coxoilíaca y costovertebral…interesante en la prevención de la osteopenia y osteoporosis. Activan los riñones y mejoran la circulación linfática, por lo que resultan ser una buena herramienta para reducir la retención de líquidos y volumen a nivel abdominal. Incrementa la circulación sanguinea hacia los nervios que salen desde la médula espinal, estimulando el sistema nervioso central. Suben el tono del cuerpo pero calman la mente, al mismo tiempo procurando equilibrio y armonía. Alivian la presión y la tensión discal.

Fuente: 
Escuela Internacional de Yoga (EIY)
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