Fiestas y caldos

Las fiestas y los caldos deberían ir de la mano.
En nuestra cultura toda buena fiesta va con mucha, mucha comida y algo de bebida, ¡para qué engañarnos!
Disfrutar de estas fechas suele significar comer entrantes ricos en grasa, dos o tres platos principales, variedad de postres cargaditos de azúcar…y un buen vinito, rematando con el licor-café especial de algún primo.

Si quieres reequilibrar tu microbiota y dejar que el aparato digestivo se recupere de los excesos, te dejo una sugerencia:

Un buen caldo digestivo con miso ver receta

Ideal para la cena de navidad, después de una copiosa comida. Nos saltamos la cena y tomamos en su lugar este caldo remineralizante, cargadito de electrolitos, de prebióticos y probióticos. Dejamos que el aparato digestivo se recomponga dándole tiempo sin comida sólida… esta es la mejor manera de “limpiarlo”.

Verduras de raíz
Desde el punto de vista macrobiótico, las verduras de raíz nos ayudan a absorber mejor los nutrientes en los intestinos y nos aportan una energía estabilizadora. Este caldito depurativo y revitalizante combina raíces hinchadas como el nabo, raíces largas como las zanahorias, raíces redondas como son las cebollas, y raíces irregulares como el jengibre.

Alga Kombu
Si te sientes hinchada, los electrolitos te ayudaran a aliviar esa retención hídrica, que ocasionan los excesos. El alga aporta gran cantidad de minerales y vitaminas. Además, contiene mucílagos que ayudarán al tránsito intestinal, lo que puede ser una ventaja si para ti las fiestas cursan con estreñimiento; por otro lado, son alimento para la microbiota, que estará necesitada de cuidados.

Hatcho Miso
¡¿Y qué decirte del miso?!… en primer lugar, le da un fantástico sabor al caldo. Además, es un probiótico, por lo que será de ayuda para la recuperación de las bacterias beneficiosas. También es rico en proteína, y si usas el HATCHO MISO (es muy importante que lo hagas), limitará la absorción de yodo del alga…. Los caldos tradicionales japoneses no dejan de sorprenderme.  Esa manera de equilibrar nutrientes para potenciar los beneficios y reducir los potenciales maleficios.

Este caldito es perfecto para primer plato también, como preparación para una comida fuera de los cánones.

En casa, nunca falla…las fiestas van con ayunos y con caldito digestivo con miso. En realidad, en invierno lo preparo casi todas las semanas 😀

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.