¿Edulcorantes, sí o no?

Está muy extendida la campaña que nos conciencia de los peligros del AZÚCAR para nuestra salud. Pero para huir de un peligro, podemos estar corriendo hacia otro: los edulcorantes. ¡Es como se huimos de la celda de los leones para meternos en la celda de los tigres!

La industria alimentaria que vendía por millones productos basados en el azúcar aprovechando su enorme poder adictivo, vende ahora por millones los mismos productos con 0% de azúcar, 0 calorías y un look “super eco”. Muchos de esos productos están cargados de aditivos como emulsionantes, potenciadores de sabor y edulcorantes que alteran los mecanismos de saciedad, por lo que tendremos dificultad en parar de comerlos.

LOS EDULCORANTES NO SON LA SOLUCIÓN

Realmente, si consumes mucho azúcar en forma de bebidas y ultraprocesados, debes desacostumbrarte. Ten en cuenta que consumes productos HIPERPALATABLES y buscarás ese sabor muy dulce. Es importante irlo reduciendo de forma sana y acostumbrando tu paladar a sabores menos dulces y más naturales.

La solución no son los edulcorantes. Aunque tengan cero calorías, son sustancias químicas, de laboratorio que perpetúan esa “adicción”, al final vas a seguir enganchada al sabor azucarado. Ten en cuenta que muchos edulcorantes tienen un poder endulzante mucho mayor que el del azúcar. Por este motivo, el consumo de edulcorantes está asociado a peores patrones de alimentación.

Además, determinados edulcorantes (como el aspartamo, la sucralosa, la sacarina, los polialcoholes) pueden generar desequilibrios en la flora intestinal, alteraciones en el sistema inmunológico, permeabilidad intestinal y alteraciones en los receptores a la insulina.

Por otro lado, consumo de edulcorantes artificiales no calóricos produce el desarrollo de intolerancia a la glucosa a través de alteraciones en la composición y función de la microbiota intestinal.

En conclusión, lo ideal sería reducir tanto el azúcar como los edulcorantes. Desengancharte de esos sabores hiperpalatables y empezar a disfrutar de los sabores naturales de los alimentos. Como siempre decimos, ir abandonando los productos procesados y basar tu alimentación en alimentos.