Ayuno intermitente: errores típicos

Puede que estés valorando hacer ayuno intermitente como una herramienta para mejorar tu salud, mejorar problemas digestivos y cuidar tu microbiota, adelgazar o mejorar tu composición corporal, conseguir mejoras estéticas como reducir volumen, reducir hinchazón abdominal etc
Talvez te pueda ayudar saber cuáles son los errores típicos “de principiante”:

1. “Me lanzo de cabeza a la piscina”

Me paso de comer 5 veces al día con picoteos a un ayuno de 16 horas de la noche a la mañana.
Mala idea! Tu cuerpo necesita un periodo de adaptación: hazlo de forma progresiva. Empieza cenado media hora antes, desayunando media hora después …y vete aumentando poco a poco, escuchando tu cuerpo y las sensaciones que te trasmite.
¿Porqué?
Un cambio radical puede conducirte a una excesiva actividad del SN simpático y consecuente cortisol en exceso. Ya conoces las consecuencias:  catabolismo muscular. Podrás bajar peso, pero lo harás a expensa de la masa muscular. Esta pérdida de masa muscular tendrá dos consecuencias nefastas (si buscas que tus resultados sean duraderos): perderás TASA METABÓLICA y FLEXIBILIDAD METABÓLICA… ¡Vamos, lo peor de lo peor!

2. “Cuando como, tengo barra libre”

Tengo una dieta desequilibrada, no tengo en cuenta macronutrientes, micronutrientes y calorías y como lo mismo, pero en menos tiempo.
¡Mala idea! Primero: balancea tu dieta. Aprende a alimentarte de forma saludable, aprende como aportar micronutrientes, fitoquímicos, ácidos grasos esenciales, aminoácidos esenciales. Vigila el consumo de harinas refinadas, azúcares, productos procesados cargados de químicos.
Este es el primer paso. Ya después….

3. “Estoy tan a tope que me olvido de comer”

Pasa a menudo. Dejas e sentir ansiedad por la comida, incluso te olvidas de comer. Por otro lado, un excesivo entusiasmo puede conducir a una reducción drástica de la cantidad de alimentos y a prolongar excesivamente y de forma anárquica las horas de ayunos.
¡Mala idea! Podrás cair en una posible desnutrición. Ten en cuenta que el AI es una herramienta que debe ir asociada a una dieta balanceada a nivel de macronutrientes, micronutrientes y calorías.

4. “Estoy descontrolada y lo hago como castigo o compensación”

Períodos de nerviosismo, ansiedad, descontrol emocional que arrastran atracones y los compensas o castigas con ayunos. Ten en cuenta que el ayuno activa el sistema nervioso simpático (más dopamina, adrenalina, noradrenalina) … más estrés, descontrol emocional, biorritmos descontrolados. No te estás haciendo ningún bien.
Un consejo: busca ayuda profesional.

5. “Voy a tope, soy una espartana”

Ayuno intermitente todos los días, entreno a tope y no me permito salir del guion ni un día.
¡Que sepas que ese guion está mal escrito!
Es muy interesante que algunos días de la semana siguas otras rutinas, comas más veces, no prolongues el ayuno, desayunes temprano, meriendes, compenses con días de cargas de carbohidratos (por ejemplo, alrededor del entreno de fuerza). Esa variedad, esa flexibilidad será muy positiva para tu sistema nervioso, pero también para la diversidad (luego la salud) de tu microbiota.

6. “Me olvido de beber”

Tal vez sea uno de los errores más comunes. En el período de ayuno es FUNDAMENTAL hidratarse bien y aportar minerales.
Es importante beber agua.
Se pueden tomar infusiones, y por la mañana, café, té.
Si haces ayunos prolongados, piensa que nuestro organismo necesita minerales constantemente para realizar sus funciones. Un recurso muy interesante: mezcla isotonizada de agua de mar+ agua dulce.

7. Si tomas algún fármaco que necesite alimento sólido, si sufres de alguna enfermedad o condición especial, consulta con tu médico.

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